miércoles, 23 de abril de 2008

Discurso y construcción de la realidad

Estos son extractos de un discurso de CFK, tomados del sitio Movimiento Barrios de Pié.
Los cortes al discurso y lo resaltado es mío, como reconocimiento a mi propia intervención discursiva sobre ese texto, pero...algo huele a podrido en Dinamarca.

Miércoles 27 de abril de 2005
Discurso de Cristina Kirchner en Obras.


Discurso completo de la Senadora Cristina Fernández de Kirchner.
En el acto realizado en el estadio Obras Sanitarias el 27 de abril de 2005 .

En este mismo lugar un 26 de julio de 2002, hace poco menos de tres años, un puñado de hombres y mujeres vinimos a recordar a Eva Perón, pero además vinimos a presentarle al país un proyecto político, un proyecto de nación….

Y eso fue lo que ese 26 de julio, en una larga marcha que venía de mucho antes, ese puñado de hombres y mujeres, de una generación que creció en medio de dictaduras feroces y que nos hicimos hombres y mujeres en una democracia también muy maltratada por los intereses corporativos, habíamos comprendido que había un punto de inflexión en la historia, que debíamos proponerle al país una manera diferente de construir y hacer políticas, una forma que no se agotara en las tradicionales, en esa de los políticos hablando mal de los otros y bien de uno mismo....

Vinimos a contarle a los argentinos lo que allá en el sur lejano habíamos hecho, cómo habíamos enfrentado la dura adversidad, cómo habíamos conformado una realidad allá personales y compromiso con la sociedad y con la historia….

Y así empezamos, duramente, no transigiendo, llevando adelante lo que nosotros queríamos para un día como hoy, un 27 de abril también, de hace dos años, cuando los que desertaron porque ni siquiera tuvieron el coraje de hacerse cargo de lo que habían hecho, nos pusieron frente al deber histórico de hacernos cargo, sí, de hacernos cargo de lo que había pasado en la Argentina. Una devastación nunca conocida, el rompimiento de todo el sistema político, la desesperanza, las desigualdades más profundas que uno puede imaginarse; una Argentina, una sociedad que se sentía traicionada por sus dirigentes, abandonada por sus direcciones políticas, quebrada en la moral y en la fe…

Siempre sostuve que aquella crisis era algo más que una crisis económica o una crisis social, era una profunda crisis moral y de fe en nosotros mismos. Nos habían convencido de que nada podía salirnos bien, nos habían convencido de que nunca nos iba a ir bien, como si pesara sobre nosotros una maldición gitana o una cuestión genética…
Por eso, cuando ese 25 de mayo, en ese discurso ante la Asamblea Legislativa, plantamos las bases de lo que debería ser a nuestro criterio una gestión de gobierno, también algunos sonrieron escépticos. Cuando planteamos que era necesario en la Argentina volver a juntar legalidad con legitimidad, que era necesario volver a unir el discurso y la palabra con la acción concreta en la gestión de gobierno, porque había habido demasiada estafa, demasiada defraudación; cuando sostuvimos que unir los conceptos de legalidad y legitimidad en la acción de gobierno no era solamente una cuestión semántica sino una cuestión vital, algunos nos miraron escépticos. Cuando sostuvimos que la lucha contra la impunidad y en ese marco el respeto irrestricto a los derechos humanos eran banderas de este gobierno, algunos también miraron escépticos. Cuando sostuvimos que era necesario volver a representar a los ciudadanos, que los partidos políticos debían volver a hacer eso, representar a los ciudadanos, ser los articuladores de los intereses, sí, y hablar también sin miedo de los intereses; en la política hay intereses, en la vida cotidiana hay intereses, lo que hay que decidir es qué intereses se quieren representar y eso lo tuvimos siempre muy claro. …


Se trata entonces, argentinos y argentinas, de comprender la necesidad de tener confianza en nosotros mismos. Se trata de comprender que hay una forma diferente de hacer política, que la política no es solamente hablar frente a un micrófono o estar en un set de televisión, la política es gestión junto a la gente y por la gente, por eso vale la pena hacer política, para transformar la realidad, para transformar la calidad de vida de los ciudadanos, lo demás es papel pintado. …

Es necesario entonces concebir a la política como la expresión de ideas pero al mismo tiempo concretando gestiones, hablando de lo que queremos hacer y no hablando mal del otro; hablando de lo que hicimos y lo que vamos a hacer. Siempre sostengo: cuando ustedes quieran saber qué va a hacer un político, no lo escuchen cuando habla ni lean lo que escribe, miren lo que hizo, lo que está haciendo y se van a dar cuenta lo que puede hacer. Esto, el testimonio de la conducta, junto a la convicción, junto a las ideas, es lo que debe distinguir en la construcción de la política….

Por eso, con la misma fuerza de aquel 26 de julio, con las mismas convicciones de ese 25 de mayo, aquí estamos, para hacernos cargo de la historia, para hacernos cargo de las esperanzas y de la fe de una sociedad que apuesta de una vez y para siempre a un triunfo. Que no es ni el de un partido ni el de un hombre, es el de todos los argentinos. Muchas gracias.

1 comentario:

  1. "...volver a unir el discurso y la palabra con la acción concreta en la gestión..."

    obviamente si hay una forma distinta de hacer política los K no son ejemplo

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