martes, 28 de octubre de 2008

AFJP , jubilación y retiro

Uno de los temas a desinstalar de la "opinión pública"- que no es más que la mediación de los MEDIOS por acción u omisión- es la diferencia / equivalencia de significados entre estos términos del habla.
Jubilación significa un sistema solidario, colectivo,donde los individuos pasivos son sostenidos económicamente por los activos, esto es sabido.
Retiro tiene relación con un sistema donde el trabajador, individualmente,se genera su propia "pensión de retiro" durante su vida activa. Para eso aporta a un administrador un ahorro que pierde el 30 % en comisión y que se transforma en una masa enorme de dinero que financia negocios especulativos , donde si pierde el agente inversor"AFJP" pierde el aportante individual y si gana se lleva sólo las migajas de la fiesta.
El problema aparece cuando el Estado , el nosotros, la cosa pública, tiene que intervenir para aportar -sostener- a los individuos que perdieron sus expectativas de pensión .
Son expectativas, porque uno no puede ir a la ventanilla a retirar el dinero que figura en su cuenta , por lo que no es equivalente a un plazo fijo o dinero en una caja de ahorros.
El lenguaje utilizado en los medios ,como herramienta de hegemonización del pensamiento intenta igualar términos que tienen significados distintos.
Así ,neoliberalismo no es más que puro y duro capitalismo,
nada que ver con Adam Smith, piquetero es sinónimo de desclasado fuera del sistema, violento; y mercado bursátil no es más que especulación . En esta óptica de análisis, riesgo empresario es un sintagma sin sentido.
Como
decía por ahí Forster, el profe Casullo hablaba de recuperar el nombre de las cosas.
César, Caesar, Kaiser y Czar no son la misma cosa.

4 comentarios:

  1. se me ocurre pensar que la misma diferencia existe entre Obra Social y Prepaga,no? Se carga de contenido positivo al sistema de reparto y la prepaga, cuando en realidad, es el individo el que carga la responsabilidad individual (valga la redundancia) de su producción y su reproducción, es decir, no es más que una expresión más del neoliberalismo. En la recuperación de las palabras y las categorías, ¿si volvemos a hablar de salario directo y salario indirecto? Digo...

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  2. “En la época victoriana, no se podía mencionar los pantalones en presencia de una señorita. Hoy por hoy, no queda bien decir ciertas cosas en presencia de la opinión pública:
    el capitalismo luce el nombre artístico de economía de mercado;
    el imperialismo se llama globalización;
    las víctimas del imperialismo se llaman países en vías de desarrollo, que es como llamar niños a los enanos;
    el oportunismo se llama pragmatismo;
    la traición se llama realismo;
    los pobres se llaman carentes, o carenciados, o personas de escasos recursos;
    la expulsión de los niños pobres por el sistema educativo se conoce bajo el nombre de deserción escolar;
    el derecho del patrón a despedir al obrero sin indemnización ni explicación se llama flexibilización del mercado laboral;
    el lenguaje oficial reconoce el derecho de las mujeres, entre el derecho de las minorías, como si la mitad masculina de la humanidad fuera la mayoría;
    en lugar de dictadura militar, se dice proceso;
    las torturas se llaman apremios ilegales, o también presiones físicas y psicológicas;
    cuando los ladrones son de buena familia, no son ladrones, sino cleptómanos;
    el saqueo de los fondos públicos por parte de los políticos corruptos responde al nombre de enriquecimiento ilícito;
    se llaman accidentes los crímenes que comenten los automóviles;
    para decir ciegos, se dice no videntes;
    un negro es un hombre de color;
    donde dice larga y penosa enfermedad, debe leerse cáncer o sida;
    repentina dolencia significa infarto;
    nunca se dice muerte, sino desaparición física;
    tampoco son muertos los seres aniquilados en las operaciones militares; los muertos en batalla son bajas, y los civiles que se la ligan sin comerla ni beberla, son daños colaterales;
    en 1995, cuando las explosiones nucleares de Francia en el Pacífico sur, el embajador francés en Nueva Zelanda declaró: “No me gusta esa palabra bomba. No son bombas. Son artefactos que explotan”;
    se llaman Convivir algunas de las bandas que asesinan gente en Colombia, a la sombra de la protección militar;
    Dignidad era el nombre de uno de los campos de concentración de la dictadura chilena y Libertad la mayor cárcel de la dictadura uruguaya;
    se llama Paz y Justicia el grupo paramilitar que, en 1997, acribilló por la espalda a cuarenta y cinco campesinos, casi todos mujeres y niños, mientras rezaban en una iglesia del pueblo de Acteal, en Chiapas.”

    Texto de Eduardo Galeano en Patas arriba, la escuela del mundo al reves

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  3. Muy buen post Canilla. Es parecido a lo que hacían con las retenciones al equipararlas a impuestos y confundir para general simpatía al reclamo.

    Nadie está obligado a saber esto pero uno si tiene la obligación de marcar la diferencia y apoyar este proyecto.

    Saludos.

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  4. es que los trabajadores ahorramos en en el estado no en los bancos eso es lo que se pretende hacer olvidar

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