viernes, 24 de abril de 2009

Extrañando a Córdoba.




Me gusta mucho Córdoba.
He tenido la suerte de recorrer algo la provincia y sus paisajes y curiosamente, a lo largo de los últimos veinte años, he tenido además buenos clientes. Desde la tarjeta de color hasta el hipermercado, pasando por la fábrica de caramelos y un diario vociferador .
Pero lo que más me gusta es el olor del asadito, hecho al mediodía en las sierras, después de haber visto pasar el prime con esos fierros que andan por ahí. Después que vuelven a abrir la ruta, te vas hasta el siguiente, hacés noche en la carpa. Te levantás a la mañana y preparás unos mates cortos ( uruguayos) y los esperás. Y así como cinco días, yendo de un lugar a otro. Sin afeitarse y ,confesémoslo , casi sin bañarse. Vivís a galleta, mate , asado y algunas empanadas que siempre se consiguen. Fritas en grasa. Del tinto ni hablo, se entiende.
Extraño el rally.

2 comentarios:

  1. Esa es una postal de Córdoba que como autóctona desconozco por completo. Será porque el ritual del rally es una de las mejores muestras de la dominación masculina y el ejercicio de violencia simbólica.
    Si llega atentarse tanto que lo haga derrapar entre las serranías, avise y será cordialmente invitado a conocer una Córdoba que si conozco.
    Salut

    PS: eso si, después de bañarse ;)

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  2. uy cuanta envidia me hiciste sentir!
    la única vez en mi vida que no viví en el GBA fue cuando era niño, que mi familia decidió irse un par de años a La Falda. Todavía guardo recuerdos maravillosos.

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