jueves, 16 de julio de 2009

Reflexiones de jueves


El fin de junio coincidió con elecciones, fin de cuatrimestre en la facultad, gripe H1N1 dando vueltas por todos lados, suspensión de clases y un enfriamiento en la actividad industrial producto de todo eso y de la crisis global. Todas esas cosas hicieron que estuviera más tiempo en la calle trabajando.
La agenda política aparece más clara e interesante, ahora que se plantea un espacio de negociación diferente, donde la oposición política deberá apostar a la gobernabilidad y al mantenimiento del Estado y sus capacidades si es que aspira a conducir dentro de dos años un país razonablemente parado y no un país devastado. La oposición económica, que pugna por el Estado arrasado para apropiarse de toda la riqueza deberá ser encajonada y acotada para que su voracidad no arruine los esfuerzos colectivos. El famoso "campo" que no tiene ninguna capacidad de propuesta de proyecto de país, salvo sus intereses económicos sectoriales, tendrá que ver si sus representantes parlamentarios logran implantar sus proyectos.
La agenda social, mientras tanto, tiene urgencias que deben ser resueltas por acciones de gobierno. Salud y educación son los items de la hora. La pandemia debe ser enfrentada, a nivel local y regional y además debe comunicarse correctamente eso, para tranquilizar a una población que es objeto de la manipulación de Medios que descaradamente operan con los miedos escenciales de la gente.
La educación es un tema complejo. El adelantamiento de vacaciones y suspensión de clases genera un vacío que no parece estar siendo ocupado por un soporte adecuado y los estudiantes secundarios ( los que yo conozco, a los que les doy a veces clase , clase media y media baja del conurbano de Vicente López), se encuentran abandonados por el sistema y por los profesores, obligados a arreglárselas solos y como puedan para cubrir el bache.
Y el problema es que estos pibes , que enfrentan una sociedad adulta que no tiene mucho espacio futuro para ellos, donde las posibilidades de trabajo, de proyecto personal y de desarrollo les exige hacerse un lugar usando herramientas educativas escasas, terminan eligiendo salir del sistema.
Debemos mirar este problema.

2 comentarios:

  1. Claro que sí. Los pibes se nos van del sistema cada día, con o sin pandemia, es una gran deuda de la democracia. Debemos saldarla de una vez, a veces parecemos estar más cerca, después del domingo 28 parece que nos alejamos again.

    ResponderEliminar
  2. los adolescente no sólo tiene dificultades para pensar proyectos personales, sino que tampoco encuentran proyectos colectivos que los contengan....casi, casi como nosotros, adultos incapaces de articular un proyecto superador de nuestras individualidades, que mire para arriba, pero se nutra de abajo, de la tierra y de los pibes que vienen detrás nuestro. Hay una tarea enorme por hacer...

    ResponderEliminar