viernes, 8 de enero de 2010

Regalos de Reyes


Elegir regalos de Reyes es toda una cuestión de discusión interna acerca de la paternidad.
Nunca se me ocurrió seguir el juego del negocio, donde los fabricantes, las cadenas y la publicidad perforan el gusto, el sentido del juego y muchas veces el sentido de la realidad de los purretes.
El mejor regalo que recuerdo fue único por su hechura- una ventaja personal de mi padre- y era el casco de un soldado japonés junto con su katana, pertenecientes a la utilería de una obra de teatro que acababa de bajar de cartel en los últimos años de los sesenta. A mis hijas siempre les regalamos algún juego que no fuera la Barby o similar. Eso te exige un trabajo personal de militancia, por decirlo en forma exagerada, de ir instalando en tu descendencia el hecho de que pensar como individuo, actuar en forma conciente y no dejarse llevar por la publicidad, el “sentido común” y todo ese paquete de comportamientos sociales te pone en el lugar del diferente, el otro, el distinto. Y que bancarse eso es cansador.
La lucha contra el sistema de consumo del capitalismo es a veces de tal magnitud que te obliga a estar alerta todo el tiempo.
El resultado de ese trabajo lo ves veinte años después cuando te agradecen con sonrisas y mimos la tableta de chocolate con almendras que les tocó.

1 comentario:

  1. Ya empezaré a trabajar en eso. Mis viejos siempre nos regalaban cosas que pudiésemos compartir con mi hermano (2 años menor).
    Es muy difícil liberar a los chicos del consumismo.
    PD: Yo me regalé una katana de verdad hace unos años, para cortar cabezas cuando llegue el fin del mundo. Es poco serio, pero debía escribirlo.
    Abrazo!

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