jueves, 28 de octubre de 2010

Morales Solá, un hijo de puta

Como me plazco de ser un sencillo lector , puedo opinar lo que me venga en gana. Así como creo que Leuco es un pelotudo , pienso que Morales Solá es un hijo de puta.
Este insulto, típicamente rioplatense, define a un escritor (capaz y brillante desde la técnica) que escribiendo como si hubiera sido testigo de los hechos , aunque cuidandose de tener que probar de alguna manera lo que pone en las viejas "letras de molde" del periodismo, poco menos que acusa a Artemio Lopez de haberle pasado informacion al expresidente NK que lo habria puesto tan mal que podria haberle causado el infarto.En este articulo , vomitivo, sigue destilando el odio que provoca en la vieja oligarquia la figura del ex presidente en una descripcion que seguramente es del gusto de sus lectores. Pero su falta de buen gusto , de estilo y de etica al redactar ese parrafo final muestra al autor sin ropajes ni matices.
El estilo de la cronica falsa, que hace suponer al autor pleno de informacion, mezcla un pasado que lo coloca como interlocutor con una data tan imprecisa que lo que queda solamente es una columna de opinion burda. Junto a la nota de Rosendo Fraga, oscuro personaje de la dictadura, donde se le intentaba ayer rayar la cancha a la presidenta la vieja pagina de doctrina que era La Nacion se ha transformado en una cloaca.

5 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Abrazo grande.

    ResponderEliminar
  2. "un escritor (capaz y brillante desde la técnica) que escribiendo como si hubiera sido testigo de los hechos"

    En otros tiempos seguro se floreaba de ello. Claro, uno estaba más desprevenido.
    De todos modos, siempre lo puse en la categoría de Nelson Castro, un poco de Lanata y del mismo De la Rúa -como político-.
    Esos que hablaban y hablaban y no decían nada.

    Hoy, obligados ya en tanto les sacaron la careta, estos tipos son más claros. Que cosa este Kirchner, uno de sus grandes logros es que estos tipos al fin hablen claro.
    Minga que "no decían nada". Uno estaba tan agobiado en los '90 que unas cuantas cosas se le pasaron por alto.

    ResponderEliminar
  3. Muy de acuerdo Canilla, y no nos olvidemos de Betty Sarlo, que aporta lo suyo.

    Abrazo

    ResponderEliminar
  4. Leí a Betty, atentamente, y debo decir que sin renegar de su posición ,escribió algo digno. El problema es que al escribirlo en La Cloaca, el olor a podrido se le pega.

    ResponderEliminar
  5. Pero el muy turro sigue en la suya.
    Vieron como cierra su columna de hoy?

    "¿Cuánta sensibilidad ha perdido la sociedad argentina en estos años para que hasta la muerte resulte impotente ante la marea del odio y el rencor? ¿Qué vientos se sembraron para recoger estas tempestades? La muerte de Perón no provocó tanta crispación en 1974, aunque también es cierto que el anciano líder había regresado consensual y moderado, como no lo había sido durante sus primeras presidencias. La muerte de Raúl Alfonsín, hace un año y medio, sólo promovió la nostalgia social de tiempos más amables. Es una lástima, al final de cuentas, que un ex presidente haya sido despedido de este mundo por el agresivo kirchnerismo que creció bajo su sombra."

    Nadie le mostró la plaza?

    "Tiemblen Gorilas!! Que esta vez elque murió es Perón. Y la que queda, Evita!

    ResponderEliminar