lunes, 13 de diciembre de 2010

Zona liberada, algo habremos hecho

Somos otros.
En muchos hospitales nacionales de la Ciudad, existe personal médico y de enfermería que nos rechaza por la condición de inmigrantes. En muchas escuelas. En la AFIP cuando nos anotamos como monotributistas. En la Dirección Nacional de Migraciones. El paragua, el bolita. A los peruanos se les dice peruanos, quizá porque peruca es otra cosa. Los yoruguas somos simpáticos porque somos provincia.
El viernes a la mañana discutí -en el bar de Villa Adelina donde suelo desayunar- con un par de parroquianos que insistían en que hay que mandarlos a su casa a todos los indocumentados inmigrantes sucios villeros negros dealers que les sacan trabajo a los argentinos. Es la primera vez que me pasa en treinta y pico de años.
En la Argentina no se habla de una xenofobia que se niega en el discurso público pero se practica en el discurso privado. Sólo falta un adolfito del subdesarrollo, hijo de un tano inmigrante y educado por la rancia (por su olor ) aristocracia vacuno-oligárquica, para que exista un permiso para pasar del discurso a la práctica.
Las policías hoy son el lugar donde hay que poner atención.
Desde Ecuador, hasta Brasil, así como en nuestro país, tienen un despliegue y un conocimiento del territorio que hace que cualquier bolsón de ideología de la derecha tenga un fértil caldo de cultivo.
En el caso de Soldati, tenemos un accionar de zona liberada parecida a lo que ocurrió en el asesinato de Ferreyra y en tantos otros. En Formosa fue a cara descubierta. La alianza entre metropolitanos y federales desnudó todos los problemas de formación y gestión policial. El reflejo del Gobierno en crear el ministerio de seguridad, al mando de Garré que demostró capacidad técnica y política para replantear gestión y formación de los cuadros de las FFAA es una decisión que, con el avance de Alicia K para generar políticas de contención social pueden iniciar el desarme de la bomba. No puede obviarse una política de educación y comunicación activa que replantee la figura del inmigrante en la sociedad. Se habla de indocumentados, inmigrantes y derechos desde lugares culturales jodidos y se desconoce el real significado y los alcances del Plan Patria Grande que el Mercosur ha desplegado como política pública de sus Estados.La tarea de desmontar la larga década neoliberal crecida a la sombra de la dictadura es, fundamentalmente, cultural.

2 comentarios:

  1. Muy buen post, Canilla.

    Por las dudas, tenés los documentos en regla vos, no? Escribiendo tan bien, nos estás sacando el laburo a los blogueros argentinos.

    Abrazo

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  2. No estoy muy enterada de lo que pasó pero da como miedito.

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