lunes, 25 de octubre de 2010

Tandil



En una visita relámpago a esa ciudad, rodeada por las sierras que le aportan una perspectiva especial para descansar y pensar sobre los acontecimientos de la semana ,uno se encuentra con cosas más que interesantes.
El palacio municipal, una espléndida obra de arte arquitectónico que ha sido restaurado con un nivel de exactitud y belleza increíbles está abierto a la visita del público. El sábado a las ocho de la mañana, hora en que los veteranos ya estamos en pié , entramos y aunque estaba todavía sin personal recorrimos escaleras y salones. En eso se acercó un operario municipal que muy amablemente nos contó como estaban restaurando la pintura, como estaban hechos los estucos y el dorado a la hoja del salón blanco . En la charla surgió que uno tiene algún conocimiento de la realidad tandilera a través del amigo Sentis. Ahí el flaco Pineda se rió y con la magia que dan esos picaportes del contacto humano, hizo que otro compañero nos abriera e iluminara " a giorno" el salón blanco para que pudieramos apreciar lo increíble de la marquetería de su piso, entre otras cosas.
La comunidad blogueril tiene sus frutos.

1 comentario:

  1. Muy lindo Tandil, estuve un par de veces por laburo, debería volver para disfrutar un poco más de la ciudad que me encantó. Y además para comprar el mejor salamín que probé en mi vida...

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