martes, 18 de septiembre de 2018

Ciencia. ¿A quién le importa eso ?


Los últimos acontecimientos que ha efectuado el Gobierno con la reducción de ministerios  reformulan preguntas por  el rol de la ciencia y la tecnología (ministerio de Ciencia y Tecnología) así como la planificación o la innovación tecnológica.

¿Por qué la ciencia necesita una sociedad que la exprese?
¿Expresa la ciencia a esa sociedad?
¿La actividad científica está desligada de la problemática nacional?
¿Porqué sería necesario un ministerio que trabaje específicamente en ése ámbito?

La realidad política actual cuestiona la existencia de la ciencia, ya no la problemática del desacople entre ciencia y  desarrollo nacional o de la subordinación a sistemas de producción científica elaborados en el exterior.
La ciencia vista como una actividad teórica “encomiable” sin un programa nacional que le asigne un propósito es una actividad para diletantes que solo dan lustre a una sociedad y también un terreno fértil para investigaciones personales que sólo benefician al investigador.

Desde una definición de Estado, el hecho de que la actividad científica tenga un rango ministerial reconoce una política pública que piensa en las necesidades del desempeño científico y también las necesidades y objetivos nacionales y que se proponga articularlas de una manera concreta. Ciencia como manifestación de autonomía intelectual y por lo tanto capaz de decidir acerca del propio destino o lugar en el conjunto universal de una sociedad determinada.

La autonomía no debe entenderse como autosuficiencia sino capacidad para tomar decisiones basadas en las necesidades propias, con todos los insumos que el pensamiento científico haya producido.
La propuesta de un Estado reducido/bobo que sólo resuelva los problemas de un único sector social contrasta con el discurso del crecimiento que se derrama desde la dirigencia política del gobierno actual.

Es clave distinguir entre crecimiento inclusivo, con la complejidad de productos que se fabrican en nuestro país o la vaga esperanza de un derrame que en algún futuro impredecible se concrete. Para pensar en un crecimiento que incluya nuestra propia producción no podemos dejar afuera el sistema científico-tecnológico-técnico. Desarmarlo equivale a entregar el poder del conocimiento al poder global y resignar además de lo económico, la soberanía sobre nuestra capacidad de investigar.
Deberíamos preguntarnos entonces cuales son los discursos que circulan en nuestra sociedad acerca de la actividad científica  y su importancia para su desarrollo.

La difusión de la actividad científica, desde la espectacularidad del logro de un satélite diseñado y fabricado para resolver necesidades locales hasta la excelencia de la prestación médica en un hospital pediátrico de avanzada  no alcanzan para resolver el problema político que significa llegar a esos niveles de desempeño.

Una sociedad que mira “admirada” pero no se cuestiona todos los días para qué quiere un hospital donde se hace docencia e investigación, o no se interroga sobre el perfil de ingenieros que forma ni se pregunta qué sentido tiene hacer investigación sobre  la eficiencia en el uso de nutrientes es una sociedad que no cuestiona a sus representantes políticos por compromisos objetivos en política pública.

Así las cosas, una dirigencia política que propone discursos sin fijar objetivos, sin disponer recursos económicos, sin diseñar planes ni mucho menos formular mecanismos de control, lo que facilita realmente es en el mejor de los casos el abandono y en el peor la apropiación por parte de sectores del capital de zonas de investigación donde el diferencial económico producido es de mayor valor.

Eliminar ministerios es también una política pública.

martes, 24 de abril de 2018

Barañao, el ministro de la numerología.

Como vengo observando en las últimas entradas, la reducción del sistema científico-técnico-tecnológico del país se produce en varios movimientos simultáneos.

A la suma de la restricción presupuestaria, el desarme de las inversiones previstas que generaban trabajo y multiplicaban necesidades de investigación y desarrollo ( p ej: radarización, plan satelital , plan de desarrollo de vehículos aéreos automáticos- dron-, por enumerar algo que conozco de cerca) ahora se agrega algo que le baja el precio al ámbito académico.
El ataque al significado de la ciencia que implica admitir conferencias de " ciencia y espiritualidad" en el ámbito del CONICET es indefendible.

Los físicos argentinos , acá , en ésta declaración ,dicen "En vista de estos hechos, la Asociación Física Argentina expresa su más enérgico rechazo a la realización del evento “Encuentro gratuito de ciencia y espiritualidad” en el ámbito del C3. Consideramos además que el Sr. Ministro no debería relacionarse, en el marco de sus funciones como tal, con personas o instituciones que promuevan la pseudociencia. En caso de juzgar que la actividad a la que hacemos referencia está enmarcada dentro de las competencias del Ministerio que tiene a su cargo, le solicitamos tenga a bien aclararnos las razones de dicha afirmación."


lunes, 23 de abril de 2018

Ciencia y política. Sostiene Amílcar


"Para establecer una política para la ciencia, es necesario que el poder político tenga una conciencia clara de las necesidades y de los objetivos nacionales, y sepa formularlas en términos susceptibles de estudio científico, creando de esta manera una demanda concreta sobre las instituciones de investigación. Sin esta demanda explícita, como sucede en nuestro medio, los organismos de planificación científica carecen de objetivos y de términos de referencia para orientar su acción. Una política científica efectiva no es la generadora de un esfuerzo consciente y profundo de desarrollo , sino una de sus consecuencias. 
La conocida historia de muchos organismos de investigación científica de la región es también reveladora ( ...) las autoridades proceden, en general, como si la ayuda que prestan, casi siempre mal y tarde, fuera un acto de filantropía hacia los investigadores.
(...) Los centros que agrupan a los productores industriales y agropecuarios de la región emiten continuamente largas declaraciones  enjuiciando  todas las medidas que, en su opinión, afectan directa o indirectamente a sus intereses . No obstante, cuando esos mismos gobiernos destruyen en un día centros de investigación (...) no parecen darse cuenta de que se está comprometiendo seriamente la capacidad de progreso de las actividades industriales y agrarias"

Amílcar Herrera, en su texto de 1971" Ciencia y política en América Latina " tiene mucho que opinar sobre lo que está haciendo este gobierno PRO con su ministroentregador Barañao, que contribuyó a su re edición por la Biblioteca Nacional en 2015 y que ahora pareciera pensar diferente.

Con éste eje, la diferencia tan palmaria entre la posición del gobierno Nac&Pop y la del gobierno del amarillo neoliberal es tan brutal que la única pregunta por la conducta del ministro es por su propia posición.

sábado, 24 de febrero de 2018

INTI, vagos y malentretenidos



En estas últimas semanas, en el marco de los despidos del 2018 organizados por el gobierno de Cambiemos , se ha visto la protesta de los empleados del INTI que han sido dejado cesantes.
En el ámbito de las redes se ha instalado alguna discusión respecto al tema y volvió a surgir la cuestión de que para que quiere el país un dispositivo científico-técnico-tecnológico.

Con los trolls y los no tan trolls repitiendo el sonsonete de "vagos" que "malgastan nuestros impuestos" se le baja el precio a una discusión que parecía resuelta.
El retroceso amarillo nos pone de nuevo a discutir cosas que se daban por saldadas.
Lo que es evidente es que la proposición y existencia de fuerzas estado-céntricas para articular en y con los medios tecnológicos y científicos proponen una economía política para esos campos que no es concordante con la visión del neoliberalismo financiero que gobierna al país desde 2015. Este propugna una sistema científico -técnico de enclave que traspone y cambia de sentido un concepto de desarrollo (movilización tecnológica de fuerzas productivas ) por el de desarrollismo (importación de bienes de capital) bajo las reglas del juego del poder global, como dice Horacio González.

Lo curioso del caso es ver como opera el discurso de " con mis impuestos fomentan vagos" que propugna mantener una política pública mínima en esos términos pero no rechaza vacunas gratis contra fiebre amarilla para los que se van de vacaciones a Brasil , reclama subsidios al Estado si la sequía destruye cosechas o pretende un sistema judicial eficaz si choca el auto.

La propuesta de un Estado reducido/bobo que sólo resuelva los problemas de un único sector social atenta claramente contra el discurso del crecimiento que se derrama desde las usinas mediáticas. Es clave distinguir entre crecimiento inclusivo, con la complejidad de productos que se fabrican en nuestro país o la vaga esperanza de un derrame que en algún futuro impredecible se concrete.

Para pensar en un crecimiento que incluya nuestra propia producción no podemos dejar afuera el sistema científico-técnológico- técnico .
Desarmarlo equivale a entregar el poder del conocimiento al poder global y resignar además de lo económico, la soberanía sobre nuestra capacidad de investigar.

miércoles, 10 de enero de 2018

Créditos UVA y ciclón bomba

Cuando los bancos te prestaron vía créditos UVA , tenés una deuda con ellos , pero las hipotecas  (que son del banco)  , si son muchas y corren riesgo de incobrabilidad pueden hacer bajar el valor de la propiedad, y por lo tanto el valor de los activos bancarios.
Activos tóxicos.

Arman un fideicomiso y lo colocan en la bolsa y los nuevos "compradores" se reparten esas hipotecas " a futuro".
Derivados financieros.

Aunque no es exactamente el modelo de las crisis sub prime del primer mundo , en nuestro tercer mundo todo lo que esté atado a tus ingresos salariales es subprime.

Ciclón bomba con temperaturas de -30°C dice el pronóstico.
Abrigate, gurí.