lunes, 8 de mayo de 2017

Vigencia de lo aluvional al filo de las elecciones .


Lo aluvional de la conformación del peronismo entre 1944 y el 47 prohijó un movimiento  político de ideologías encontradas, donde una parcela ideológica del justicialismo, una derecha de origen mussoliniano  intentó con perseverancia un sentido político autoritario, antidemocrático, anticomunista, confrontador duro de los ismos que formaban la " contra gorila".
La verticalidad, el mando, la lealtad, las mitologizaciones, el actuar directo, el justicierismo sin mediaciones  construyeron una cultura de desmedro de los valores de una democracia plural y estable.
El proceso descalificador, violentador de la política de la historia conservadora fué tomado en 1916 y 1946 como modelos a extirpar.
Así, situaciones donde la gravitación de un populismo de intenciones y aplicaciones transformistas, antihegemónicas devino modelo de multitudes, de plazas, de políticas caudillistas, donde tampoco emergió el quid ni lo mejor de una historia democrática nacional.
Esta pérdida abrumadora desde ambos lados tendió básicamente a conductas, valorizaciones y lecturas cualunquistas de la realidad, de sus problemas y confrontaciones.
Un cualunquismo individualista, desguarnecido, atemorizado, abandonado a su suerte, resentido, destituyente.
Una probeta de fluídos y gases de la derecha que gestaron la naturalización de la simple y llana ideología de la contra-política. Fluídos que dieron pié a la visualización de la política de los políticos como espacio sospechado, un mundo "que poco tiene que ver conmigo".
Herederos de la política del siglo XIX del mundo oligárquico agroexportador, los políticos son lo falaz y la derecha ideológica se expresa en la no participación real en lo político por parte de una sociedad que los sospecha.
Una sociedad de amplísimos sectores medios que hacen de las atmósferas de izquierda instancias excepcionales, pero que convierten a su cultura conservadora , represiva, racista, autoritaria , en una forma activa y natural del " ser".
Una naturalizada disposición colectiva a irreconocer al otro, en tanto una historia que es negada.

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Historias argentinas negadas durante más de 70 años en un país que apenas supera los 200 de historia.
Apuntes de lectura de Las Cuestiones , de Nicolás Casullo.
Intentando buscar herramientas que ayuden a comprender que la grieta es mucho más compleja que los poderosos vs los humildes y que por lo tanto cualquier lectura determinista (por izquierda o por lo nacional y popular) no alcanza para definir al sujeto que elije al neoliberalismo en contra de sus intereses.

sábado, 22 de abril de 2017

La derecha: la dueña del discurso

Dueña de la historia capitalista moderna y de sus geografías productoras, la derecha siempre fue dueña de la definición de en que consiste la Argentina.

Acumuló dones simbólicos encofrados en palabras sagradas para una burguesidad moderna entendida en su mayor amplitud social.

Desde el bagaje de mitologías soterradas- libertad, progreso,liberalismo, fundación, república, ciudadano- ese mismo liberalismo pudo gestar figuras verbales denotadoras y connotadoras de su historia patrimonial amenazada.
Pudo definir al intruso: al gaucho delincuente, el invasor de extraños idiomas, al ácrata, al criollo, al negro, al comunista, al cabecita negra, al peronista, al delegado de fábrica, al sindicalista populista.

Predominó la figura de una clase obrera " fascista", "adocenada". Clase "manejada" que insólita y antedatadamente  obtuvo en la mitad del siglo pasado un abusivo plano de conquistas, sociales , económicas, culturales y políticas que quemaron las lógicas lentas y progresivas de una izquierda ausente , reemplazada por el pobre soliviantado.

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Lo anterior es un revuelto gramajo con ingredientes de Las Cuestiones - Nicolás Casullo- 2007.

lunes, 30 de enero de 2017

Big Data, cultura y discurso político



5 Zetabytes de información .

En USA ,  se tienen 5000 puntos de datos de información individual sobre cada estadounidense .
Algoritmos que producen 200 000 perfiles que permiten enviar una misma cantidad de mensajes , redactados con las variantes para cada perfil, que agrupa a conjuntos de individuos.

En éste articulo , que el amigo Baleno publica parcialmente en su blog,  lo que plantean los investigadores es que hoy en las ciencias sociales apareció el músculo de la informática a una escala que se mide en Zbytes.

5 Zetabytes equivalen a 4500 pilas de libros de aquí hasta el sol.

" La palabra es la arena de disputa de la lucha de clases"  proponía Valentin Nikolaiévitch Volóshinov en 1929. Palabra, en la teoría materialista del discurso , es su soporte material y su significado.

Todas las nociones que se manejan en ciencias sociales sobre hegemonía y consumo cultural se ven explotadas por el alcance fenomenal que tiene la potencia de esta tecnología.
La "apropiación desigual" que se pensaba hace unas décadas es ahora puesta en jaque , porque la saturación del discurso elaborado para conjuntos de miles de individuos, a su vez permutado por miles de variaciones  tejen una red tan sutil que es impensable pensar en apropiaciones culturales que puedan salir de esa red.
Todas son variantes  del mismo conjunto.
La hegemonía, pensada como un proceso de dirección política e ideológica en el que una sector particular logra una apropiación específica de la palabra, está más cerca de la dominación que de la disputa.
Y la dominación cambia las relaciones de fuerza, donde el músculo de la red con centenares de miles de discursos definidos para otros miles de individuos comienza a tener un poder propio.
Ser el dueño del músculo es una clave del poder.

El problema es que la discusión política hoy se hace, de Trump a Macri pasando por Le Pen y Pablo Iglesias, del Brexit inglés a la discusión en Cuba y de Dilma a Netanyahu entre sectores que intentan una discusión racional enfrentados a verosímiles emocionales.

Bienvenidos al mundo de Anthony Burgess, mis amigos.