Sólo, bajo los árboles, escuché el viento.
Sentía que de a poco el aire me limpiaba la piel y me vaciaba por dentro.
Sin embargo, resultaba difícil respirar a su ritmo inclemente, era mejor dejarse llevar por el sonido.
Infinidad de pequeños ruidos junto al bajo continuo de la corriente.
Extraña sensación.
Supongo que el vacío ayuda a la limpieza interior y a buscar un ritmo de vida diferente, pero, no es creíble pensar que pueda lograrse todo el tiempo.
En la otra mesa, ella me mira.
Su cortado se enfría lentamente detrás de la nube azul.
Siento un extraño ardor, recuerdo de un tiempo olvidado. Quisiera tener un aspecto más interesante, pero no parece importarle demasiado. Ambos tenemos el Página 12 abierto en la misma; y nos damos cuenta.
Lentamente me saco la remera, hundo mis pies ahora descalzos en la fresca y crujiente pinocha. Dejo mis bermudas y siento la felicidad de la desnudez entre los pinos.
El viento me acaricia, fresco y limpio.
Sentado.
Escucho.
Respiro.
Me voy vaciando de impurezas.
Doy vuelta la hoja lentamente, mirándola a los ojos.
No la veo, pero siento que su mano duda. Un ligero temblor anticipa la resolución.
Aceptará la invitación?
Luego de una eternidad veo una pequeña mano danzando en el aire. Su mirada interroga y su pecho palpita.
Desnudo me yergo. Siento el placer de caminar en forma natural.
Mi piel refleja la corteza de las hojas, me siento totalmente protegido. Soy uno más.
Cierro el diario mientras pago el café.
Me acerco a su mesa.
El viento acaricia mi piel.
Gracias, le digo al bosque.
Gracias ,le digo a ella.
Fueron quince minutos de belleza.
viernes, 27 de octubre de 2006
martes, 24 de octubre de 2006
Oliverio dixit
Se muerden
Se desean
Se repelen
Se mastican
Se digieren
Rasguñan, hieren
Aman, odian,
Desean
Perfil de nariz inteligente
Fondo de mirada oscura
Hoy en la tarde
Gris
Quejidos de placer
Gritos mordidos de ansia
Lluvia y curvas suaves.
Ah.
Se desean
Se repelen
Se mastican
Se digieren
Rasguñan, hieren
Aman, odian,
Desean
Perfil de nariz inteligente
Fondo de mirada oscura
Hoy en la tarde
Gris
Quejidos de placer
Gritos mordidos de ansia
Lluvia y curvas suaves.
Ah.
miércoles, 18 de octubre de 2006
De tragedias y comedias
Todos saben a que me refiero .
Es lamentable , triste y repugnante.
Hace mas de treinta años, en Ezeiza, la izquierda y la derecha peronistas resolvían sus diferencias a los tiros.
Claramente no estoy a favor de esa clase de dialéctica.
Ahora en San Vicente, la derecha resuelve su interna con matones , barrabravas de cancha de fútbol y algunos tiros.
La masa - concepto setentista- fué testigo y rehén hace treinta años.
Huyó despavorida por esa violencia que no podía aprehender.
Por lo que pude ver, ayer , no parece que haya vuelto desde entonces.
Es lamentable , triste y repugnante.
Hace mas de treinta años, en Ezeiza, la izquierda y la derecha peronistas resolvían sus diferencias a los tiros.
Claramente no estoy a favor de esa clase de dialéctica.
Ahora en San Vicente, la derecha resuelve su interna con matones , barrabravas de cancha de fútbol y algunos tiros.
La masa - concepto setentista- fué testigo y rehén hace treinta años.
Huyó despavorida por esa violencia que no podía aprehender.
Por lo que pude ver, ayer , no parece que haya vuelto desde entonces.
ESCUELA
Pasaba todos los días frente a sus puertas.
Al llegar a la esquina de Libertador y Besares, ya se sentía la presencia.
Con el tiempo, olvidó cuándo y como se enteró de lo que estaba pasando adentro. Era la clase de encuentros que había que olvidar.
Simplemente lo sabía.
A la mañana, cuando tomaba el colectivo 29 hasta Olivos para ir al laburo, medio dormido, apretando los libros del colegio y el paquete con el almuerzo frío que tragaría a la vuelta en el tren, no pensaba en eso.
Pero, siempre se hacía lugar y uno podía sentarse al llegar cerca de Obras.
Sentado, ver las caras de los pibes que estudiaban ahí, escuchar sus conversaciones era como abrir las puertas a otro mundo, otra dimensión, lleno de civilachos, taquillas, pases, permisos.
Muchas veces vió, desde el colectivo, salir a una cupé chevy y un torino naranja, ocasionalmente seguidos por unas camionetas llenas de colimbas atravesados por el frío.
Muchos años después supo que estaba viendo como salían a lanchear.
A chupar gente.
Atrás de esas rejas se escondía el horror esencial.
Al llegar a la esquina de Libertador y Besares, ya se sentía la presencia.
Con el tiempo, olvidó cuándo y como se enteró de lo que estaba pasando adentro. Era la clase de encuentros que había que olvidar.
Simplemente lo sabía.
A la mañana, cuando tomaba el colectivo 29 hasta Olivos para ir al laburo, medio dormido, apretando los libros del colegio y el paquete con el almuerzo frío que tragaría a la vuelta en el tren, no pensaba en eso.
Pero, siempre se hacía lugar y uno podía sentarse al llegar cerca de Obras.
Sentado, ver las caras de los pibes que estudiaban ahí, escuchar sus conversaciones era como abrir las puertas a otro mundo, otra dimensión, lleno de civilachos, taquillas, pases, permisos.
Muchas veces vió, desde el colectivo, salir a una cupé chevy y un torino naranja, ocasionalmente seguidos por unas camionetas llenas de colimbas atravesados por el frío.
Muchos años después supo que estaba viendo como salían a lanchear.
A chupar gente.
Atrás de esas rejas se escondía el horror esencial.
jueves, 5 de octubre de 2006
Cocina ( se aproximan las Navidades)
Receta familiar traducida. Las hacía meine Mutti.
Nürnberger Lebkuchen
Pasta 175 gr Miel
50 gr azúcar
2 cucharadas aceite (no oliva)
2 cds agua
1 yema
1 cdta de cacao en polvo
6 gotas escencia de limón
clavo de olor molido
250 gr harina blanca
10 gr Royal
(Dr Oetker Backin)
75 gr almendras picadas
75 gr avellanas picadas
50 gr fruta abrillantada de limón picada
75 gr fruta seca de damasco
Cobertura 125 gr azúcar impalpable
1 clara de huevo
agua cantidad necesaria.
Cernir , harina y royal.
Mezclar en el agua tibia la miel,,azúcar, sal, aceite y batir.
Agregar la escencia de limón
Cuando se enfría agregar de a poco a la harina e incorporar las almendras y la fruta seca.
Sobar y estirar la pasta hasta que quede de 2 cm de alto y cortar en disco o rectangular
Llevar a horno sobre placa enmantecada.
Horno precalentado al máximo por 5 minutos, luego bajar llama a la mitad.
Cocción 15-20 minutos
Retirar y bañar con cobertura.
Puede agregarse confites ( Buntzucker)
Nürnberger Lebkuchen
Pasta 175 gr Miel
50 gr azúcar
2 cucharadas aceite (no oliva)
2 cds agua
1 yema
1 cdta de cacao en polvo
6 gotas escencia de limón
clavo de olor molido
250 gr harina blanca
10 gr Royal
(Dr Oetker Backin)
75 gr almendras picadas
75 gr avellanas picadas
50 gr fruta abrillantada de limón picada
75 gr fruta seca de damasco
Cobertura 125 gr azúcar impalpable
1 clara de huevo
agua cantidad necesaria.
Cernir , harina y royal.
Mezclar en el agua tibia la miel,,azúcar, sal, aceite y batir.
Agregar la escencia de limón
Cuando se enfría agregar de a poco a la harina e incorporar las almendras y la fruta seca.
Sobar y estirar la pasta hasta que quede de 2 cm de alto y cortar en disco o rectangular
Llevar a horno sobre placa enmantecada.
Horno precalentado al máximo por 5 minutos, luego bajar llama a la mitad.
Cocción 15-20 minutos
Retirar y bañar con cobertura.
Puede agregarse confites ( Buntzucker)
VIDA
Habría que vivir absurdamente para acabar con el absurdo, tirarse en sí mismo con una tal violencia que el salto acabara en los brazos de otro.
RAYUELA .
Oliveira Capítulo 22
RAYUELA .
Oliveira Capítulo 22
martes, 3 de octubre de 2006
POLITEAMA
El grupo era vocinglero , ruidoso y alegre.
Estaban festejando un fin de curso de teatro , o algo similar.
Eran más de una docena de todas las edades, desde mi mesa se veía incluso un niño; nieto o hijo, vaya a saber.
Lo que de ella me llamó la atención fue el efecto de su pelo rizado bajo el foco de luz dicrioica que armaba una extraña escenografía en el rincón donde estaba.Su mano menuda dibujaba arabescos en el aire; pero no podía escucharla , seguramente por el ruido del bar.
Era interesante ver como entraba y salía de la animada charla general. Cambiaba sutilmente su postura, desde la atenta e incisiva a la de una lejana prescindencia hierática.
Era apenas perceptible.
No pude dejar de preguntarme cual sería la razón.
Un ligero interés?
Aburrimiento cortés ?
Cual sería realmente su pensamiento resultaba difícil saberlo.
Quizá una ligera burla hacia el cincuentón largo que, a toda costa intentaba manejar el ritmo de la charla.O una cruel ironía mirando al colorido papagayo que, probablemente una década atrás había sido una agradable solterona.
El cincuentón no la miraba, pero pude percibir que estaba pendiente de sus cambios de humor.
El también los había notado, me llevaba mucha ventaja en tratar de comprenderlos.
Lo que para mi era un ejercicio intelectual ; probablemente fuera en el una necesidad vital.
Repentinamente los personajes fueron tomando su lugar frente a mis ojos.
El papagayo la odiaba.
El resto del grupo, como un silencioso coro daba un marco al callado y no por repetido menos triste drama.
Sería amor real el del cincuentón por la muchacha?
O acaso amor real el del colorido plumífero por el hombre que empezaba a enfrentar lo inevitable?
Un pregunta que no puedo responderme.
De pronto no supe si era un ángel o un demonio. Claramente la situación le era ajena y el drama de los sentimientos estaba a cargo de dos gastados seres que sólo buscaban un poco de felicidad.
Súbitamente, como un cambio de plano apareció el muchacho.No lo vi acercarse, surgió de entre la gente. Ella se fue con el.
Detrás del humo azulado de mi pipa se insinuaron dos tristes sonrisas, aceptando lo inevitable, resignándose al recuerdo del amor, ya que éste no era posible, usándolo como un soplo caliente de vida.
Le pagué al mozo mi café.
Caminé Corrientes abajo, perdiéndome entre el gentío de la tardecita de otoño.
El fresco viento de abril ayuda a olvidar.
Estaban festejando un fin de curso de teatro , o algo similar.
Eran más de una docena de todas las edades, desde mi mesa se veía incluso un niño; nieto o hijo, vaya a saber.
Lo que de ella me llamó la atención fue el efecto de su pelo rizado bajo el foco de luz dicrioica que armaba una extraña escenografía en el rincón donde estaba.Su mano menuda dibujaba arabescos en el aire; pero no podía escucharla , seguramente por el ruido del bar.
Era interesante ver como entraba y salía de la animada charla general. Cambiaba sutilmente su postura, desde la atenta e incisiva a la de una lejana prescindencia hierática.
Era apenas perceptible.
No pude dejar de preguntarme cual sería la razón.
Un ligero interés?
Aburrimiento cortés ?
Cual sería realmente su pensamiento resultaba difícil saberlo.
Quizá una ligera burla hacia el cincuentón largo que, a toda costa intentaba manejar el ritmo de la charla.O una cruel ironía mirando al colorido papagayo que, probablemente una década atrás había sido una agradable solterona.
El cincuentón no la miraba, pero pude percibir que estaba pendiente de sus cambios de humor.
El también los había notado, me llevaba mucha ventaja en tratar de comprenderlos.
Lo que para mi era un ejercicio intelectual ; probablemente fuera en el una necesidad vital.
Repentinamente los personajes fueron tomando su lugar frente a mis ojos.
El papagayo la odiaba.
El resto del grupo, como un silencioso coro daba un marco al callado y no por repetido menos triste drama.
Sería amor real el del cincuentón por la muchacha?
O acaso amor real el del colorido plumífero por el hombre que empezaba a enfrentar lo inevitable?
Un pregunta que no puedo responderme.
De pronto no supe si era un ángel o un demonio. Claramente la situación le era ajena y el drama de los sentimientos estaba a cargo de dos gastados seres que sólo buscaban un poco de felicidad.
Súbitamente, como un cambio de plano apareció el muchacho.No lo vi acercarse, surgió de entre la gente. Ella se fue con el.
Detrás del humo azulado de mi pipa se insinuaron dos tristes sonrisas, aceptando lo inevitable, resignándose al recuerdo del amor, ya que éste no era posible, usándolo como un soplo caliente de vida.
Le pagué al mozo mi café.
Caminé Corrientes abajo, perdiéndome entre el gentío de la tardecita de otoño.
El fresco viento de abril ayuda a olvidar.
lunes, 25 de septiembre de 2006
Galeano y Zitarrosa
" A nosotros, los de por aquí, nos cuesta mostrarnos. En cosas del alma, somos hombres de decir callado o hablar al revés. Por que será, no sé. Qizás por pudor, o por miedo, o quizás porque en el fondo sospechamos que no hay palabra que salve del dolor de vivir, ni anestesia que pueda..."
Eduardo Galeano en comentario de la edición de cuentos de A Zitarrosa.
Eduardo Galeano en comentario de la edición de cuentos de A Zitarrosa.
lunes, 18 de septiembre de 2006
Nombres
Me interesa la comunicación.
Me interesan los medios.
Tengo 15 años de industria gráfica.
Y la letra ( y la música) de este tema de Jaime Roos me significan .
Nací casi exactamente ahí, y jugando, de botija ( niño de hasta 10 años) gritaba con el jorobado
ACIONNNN, PLATAYDIARIOOOOOOO.
PLATA, ACCIONN y DIARIOOOOOO.
DURAZNO Y CONVENCIÓN
La calle Durazno
Nace a la intemperie
Telón ceniciento
Palmeras al viento
Abierta a las olas
Marrones y blancas
De la playa chica
Que muere en el Gas
La calle Durazno
Muere sin saberlo
Cuando se ilumina
Toda de lila
En pleno diciembre
A la hora más lenta
La siesta obligada
Del jacarandá
La vida
La vida como siempre dura
La noche como siempre oscura
Por la calle Convención
El mismo
El mismo taconeo absorto
Los yiros del paseo corto
De la calle Convención
La vida
La vida tironeando el cobre
La tienda del judío pobre
De la calle Convención
Botijas
Botijas
de la moña suelta
De las rodillas bien mugrientas
Por la calle Convención
La calle Durazno
Atraviesa dos barrios
De chata figura
De amarga dulzura
Son Sur y Palermo
Rivales y hermanos
Que cruzan Durazno
Camino del mar
Candombe
Candombe murga y batucada
Paseándose por la bajada
De la calle Convención
Canilla
Canilla Acción El Plata Diario
Paquete bajo el brazo largo
Por la calle Convención
Los lentes
Los lentes de los relojeros
Los ojos de los bagayeros
De la calle Convención
Y un día
Un día te veré contento
El día que te lleve el viento
De Durazno y Convención
Candombe
Candombe murga y batucada
Paseándose por la bajada
De la calle Convención
Los perros
Los perros de los bichicomes
Durmiendose por los rincones
De la calle Convención
Baldosas
Baldosas partidas hace años
Recuerdos que me hicieron daño
Por la calle Convención
Y un día
Un día te veré contento
El día que te abrace el viento
De Durazno y Convención
Me interesan los medios.
Tengo 15 años de industria gráfica.
Y la letra ( y la música) de este tema de Jaime Roos me significan .
Nací casi exactamente ahí, y jugando, de botija ( niño de hasta 10 años) gritaba con el jorobado
ACIONNNN, PLATAYDIARIOOOOOOO.
PLATA, ACCIONN y DIARIOOOOOO.
DURAZNO Y CONVENCIÓN
La calle Durazno
Nace a la intemperie
Telón ceniciento
Palmeras al viento
Abierta a las olas
Marrones y blancas
De la playa chica
Que muere en el Gas
La calle Durazno
Muere sin saberlo
Cuando se ilumina
Toda de lila
En pleno diciembre
A la hora más lenta
La siesta obligada
Del jacarandá
La vida
La vida como siempre dura
La noche como siempre oscura
Por la calle Convención
El mismo
El mismo taconeo absorto
Los yiros del paseo corto
De la calle Convención
La vida
La vida tironeando el cobre
La tienda del judío pobre
De la calle Convención
Botijas
Botijas
de la moña suelta
De las rodillas bien mugrientas
Por la calle Convención
La calle Durazno
Atraviesa dos barrios
De chata figura
De amarga dulzura
Son Sur y Palermo
Rivales y hermanos
Que cruzan Durazno
Camino del mar
Candombe
Candombe murga y batucada
Paseándose por la bajada
De la calle Convención
Canilla
Canilla Acción El Plata Diario
Paquete bajo el brazo largo
Por la calle Convención
Los lentes
Los lentes de los relojeros
Los ojos de los bagayeros
De la calle Convención
Y un día
Un día te veré contento
El día que te lleve el viento
De Durazno y Convención
Candombe
Candombe murga y batucada
Paseándose por la bajada
De la calle Convención
Los perros
Los perros de los bichicomes
Durmiendose por los rincones
De la calle Convención
Baldosas
Baldosas partidas hace años
Recuerdos que me hicieron daño
Por la calle Convención
Y un día
Un día te veré contento
El día que te abrace el viento
De Durazno y Convención
jueves, 14 de septiembre de 2006
estudiando
"Lo que perturba y alarma al hombre no son las cosas, sino sus opiniones y figuraciones sobre las cosas."
Epícteto
Epícteto
viernes, 8 de septiembre de 2006
INSTANTANEA
Cruzó la avenida con el sol en los hombros,
Cruzó con su paso elegante
y su figura esbelta.
Cuando llegó a mí, me sonrió.
Y fuí feliz ese
instante.
Cruzó con su paso elegante
y su figura esbelta.
Cuando llegó a mí, me sonrió.
Y fuí feliz ese
instante.
VOS
Y estabas ahí
Como en el principio.
Oculta en algún pliegue olvidado
de mi memoria
Verte fue sentir
otra vez el corazón en el cuerpo
Tu risa, como antes
como ahora y siempre
suena en mi alma
Perderme en tu mirada de miel
como entonces,
tus manos que dibujan
mariposas en el aire.
Principio
Entonces
Ahora y siempre
Como en el principio.
Oculta en algún pliegue olvidado
de mi memoria
Verte fue sentir
otra vez el corazón en el cuerpo
Tu risa, como antes
como ahora y siempre
suena en mi alma
Perderme en tu mirada de miel
como entonces,
tus manos que dibujan
mariposas en el aire.
Principio
Entonces
Ahora y siempre
SOLEDAD
La soledad es despertar y no tener con quien compartir el amanecer.
Es el perfume que se usa sin esperar que nadie lo huela.
Es sentir la belleza de la vida y no tener con quien amplificar ese sentimiento.
Es un té dulce tomado rápido en un rincón, esperando el cortado que tomarás en un bar cualquiera, compartiendo tu soledad con la de otros.
Soledad es el gusto que dejan en la boca los besos que no salen de tus labios.
Es el perfume que se usa sin esperar que nadie lo huela.
Es sentir la belleza de la vida y no tener con quien amplificar ese sentimiento.
Es un té dulce tomado rápido en un rincón, esperando el cortado que tomarás en un bar cualquiera, compartiendo tu soledad con la de otros.
Soledad es el gusto que dejan en la boca los besos que no salen de tus labios.
martes, 5 de septiembre de 2006
RIO
El río es mío.
Lo conozco bastante bien.
Parado en la Rambla, con ese extraño olor entre soleado y dulce, impregnándome de él es cuando siento una deliciosa sensación mezcla de libertad y paz.
De toda la Rambla, sigue siendo la zona de las rocas, entre la playa del Gas y Ramírez, la que más me gusta, donde siento que soy yo más auténtico. Probablemente sea porque mis recuerdos más felices y más despreocupados están relacionados con ese lugar.
Las palmeras, eso sí, siempre fueron un poco absurdas, como si no pudiera imaginarse el paisajista otra forma de crear un zona de costa, burda imitación de ciudades donde el calor y el color son tan diferentas a nuestro querido, aburrido y confiable gris.
A veces, en el verano, el sol le da a esa costa una luminosidad que disimula su vejez, o su pobreza.
Los autos viejos, o ya no tanto, circulan dándole un ritmo que, recuerdo, era lento.
Ahora no sé.
No tengo presente de la Rambla.
El río es mío.
Lo conozco bastante bien.
Navegando en sus aguas marrones y barrosas es cuando se ve toda la extensión de la ciudad enorme.
Orgullosa y altiva lo ignora, como si quisiera olvidar su origen.
Impresiona verla, desde la distancia que da estar bien metido en las aguas que tocan su costa olvidada; se muestra impenetrable.
Cuesta recordar sus esquinas afrancesadas, su avenida española, sus barrios chatos y grises.
Ahí se toma conciencia de su tamaño, de su lejanía, de lo difícil que es apropiarse de ella en su totalidad.
La Costanera no es una línea única, recorre paisajes diferentas que describen necesidades distintas.
Al Sur, más pobre, la zona más vieja y abandonada, al Norte la opulencia y la riqueza.
Pero hay belleza en las dos partes y en el puerto, que une todo como un corazón poderoso y demandante a la vez.
Tiene el ritmo incesante que se palpita en el movimiento de sus aviones, que vienen y van transportando vidas e ilusiones, comunicando personas.
Si el navegante se sienta a pensar, cuando salió de cualquiera de los puertos de la costa Norte y llegó a la zona de aeroparque, al ver aterrizar un avión puede suponer que salieron al mismo tiempo sin temor a equivocarse.
Fabuloso.
El río es mío.
Ya no sé cuan mía es Montevideo, ciudad en la que no crecí, en la que casi no amé y cuyas calles caminé poco y que despiertan recuerdos lejanos.
Calles en las que no trabajé y cuyos peatones son gente mía con la que me une sólo el origen.
No sé cuan mía es Buenos Aires, y la conozco muy bien.
La he caminado. La he sudado.
En ella he amado y he sido amado. Sus esquinas evocan a mis amigos. Todos sus cafés y bares se conectan con mi historia de hombre.Mi descendencia y los que amo viven ahí.
Las caras de la gente me resultan próximas.
Pero, nada en Buenos Aires hace sonar los tamboriles de la sangre que corre por mis venas.
Candombe que necesita salir a veces a sonar y que no encuentra eco. Sangre que no es solamente tango y rockanroll.
Tampoco Montevideo hace que mi cabeza y emoción sientan deseos de quedarse.
El río me une a esas dos ciudades, la materna y la elegida, como una corriente de amor marrón. Impredecible.
Exige navegación cuidadosa.
Exige estar preparado para el cambio de viento.
Como la vida, exige estar atento.
Lo conozco bastante bien.
Parado en la Rambla, con ese extraño olor entre soleado y dulce, impregnándome de él es cuando siento una deliciosa sensación mezcla de libertad y paz.
De toda la Rambla, sigue siendo la zona de las rocas, entre la playa del Gas y Ramírez, la que más me gusta, donde siento que soy yo más auténtico. Probablemente sea porque mis recuerdos más felices y más despreocupados están relacionados con ese lugar.
Las palmeras, eso sí, siempre fueron un poco absurdas, como si no pudiera imaginarse el paisajista otra forma de crear un zona de costa, burda imitación de ciudades donde el calor y el color son tan diferentas a nuestro querido, aburrido y confiable gris.
A veces, en el verano, el sol le da a esa costa una luminosidad que disimula su vejez, o su pobreza.
Los autos viejos, o ya no tanto, circulan dándole un ritmo que, recuerdo, era lento.
Ahora no sé.
No tengo presente de la Rambla.
El río es mío.
Lo conozco bastante bien.
Navegando en sus aguas marrones y barrosas es cuando se ve toda la extensión de la ciudad enorme.
Orgullosa y altiva lo ignora, como si quisiera olvidar su origen.
Impresiona verla, desde la distancia que da estar bien metido en las aguas que tocan su costa olvidada; se muestra impenetrable.
Cuesta recordar sus esquinas afrancesadas, su avenida española, sus barrios chatos y grises.
Ahí se toma conciencia de su tamaño, de su lejanía, de lo difícil que es apropiarse de ella en su totalidad.
La Costanera no es una línea única, recorre paisajes diferentas que describen necesidades distintas.
Al Sur, más pobre, la zona más vieja y abandonada, al Norte la opulencia y la riqueza.
Pero hay belleza en las dos partes y en el puerto, que une todo como un corazón poderoso y demandante a la vez.
Tiene el ritmo incesante que se palpita en el movimiento de sus aviones, que vienen y van transportando vidas e ilusiones, comunicando personas.
Si el navegante se sienta a pensar, cuando salió de cualquiera de los puertos de la costa Norte y llegó a la zona de aeroparque, al ver aterrizar un avión puede suponer que salieron al mismo tiempo sin temor a equivocarse.
Fabuloso.
El río es mío.
Ya no sé cuan mía es Montevideo, ciudad en la que no crecí, en la que casi no amé y cuyas calles caminé poco y que despiertan recuerdos lejanos.
Calles en las que no trabajé y cuyos peatones son gente mía con la que me une sólo el origen.
No sé cuan mía es Buenos Aires, y la conozco muy bien.
La he caminado. La he sudado.
En ella he amado y he sido amado. Sus esquinas evocan a mis amigos. Todos sus cafés y bares se conectan con mi historia de hombre.Mi descendencia y los que amo viven ahí.
Las caras de la gente me resultan próximas.
Pero, nada en Buenos Aires hace sonar los tamboriles de la sangre que corre por mis venas.
Candombe que necesita salir a veces a sonar y que no encuentra eco. Sangre que no es solamente tango y rockanroll.
Tampoco Montevideo hace que mi cabeza y emoción sientan deseos de quedarse.
El río me une a esas dos ciudades, la materna y la elegida, como una corriente de amor marrón. Impredecible.
Exige navegación cuidadosa.
Exige estar preparado para el cambio de viento.
Como la vida, exige estar atento.
martes, 29 de agosto de 2006
aguarrás ( no me da para aguafuerte )
Lo que atrae mi atención estos días es como se trata de instalar en la sociedad lo estéril.
Realmente alguien del común de la gente piensa que Blumberg es una alternativa?
La apatía general es tan grande , el desinterés por las cosas de la gente es tan enorme que a veces pienso que la gran victoria oculta de los años de la represión y del menemismo es haber logrado la desmovilización de la sociedad.
Entonces nos VENDEN (porque tambien hay negocio de los medios en esto) estos falsos debates de la sociedad.
Y uno va caminando las afueras de la Capital Federal y la vida se reduce a tratar de llegar a fin de mes y no en preguntarse por que no llegas a fin de mes y en consecuencia intentar modificar esto.
Ando cabrero.
Realmente alguien del común de la gente piensa que Blumberg es una alternativa?
La apatía general es tan grande , el desinterés por las cosas de la gente es tan enorme que a veces pienso que la gran victoria oculta de los años de la represión y del menemismo es haber logrado la desmovilización de la sociedad.
Entonces nos VENDEN (porque tambien hay negocio de los medios en esto) estos falsos debates de la sociedad.
Y uno va caminando las afueras de la Capital Federal y la vida se reduce a tratar de llegar a fin de mes y no en preguntarse por que no llegas a fin de mes y en consecuencia intentar modificar esto.
Ando cabrero.
miércoles, 16 de agosto de 2006
varios viejos viajes
Sábado
Amé tus besos
de sábado por la noche.
Amé tus ojos de miel,
el sábado por la noche.
Amé tu abrazo.
Tu quejido,
mis labios mordidos.
El sábado por la noche.
Tu lengua exploradora,
tu boca jugosa
de sábado.
Por la noche
Quise tenerte y no ,
quise abrazarte y si,
y nuestro aliento se unió
fuera de nosotros dos.
Nos amamos.
Ese instante.
Ese sábado.
Por la noche.
Tu Mano
tu mano
cálida
sobre mi cuerpo
lógico
pálida
sobre mi piel
crítica
física
sobre mis huesos
frágiles
hermosa
sobre mi corazón
ciego
despierta
a mi ser
dormido
Amé tus besos
de sábado por la noche.
Amé tus ojos de miel,
el sábado por la noche.
Amé tu abrazo.
Tu quejido,
mis labios mordidos.
El sábado por la noche.
Tu lengua exploradora,
tu boca jugosa
de sábado.
Por la noche
Quise tenerte y no ,
quise abrazarte y si,
y nuestro aliento se unió
fuera de nosotros dos.
Nos amamos.
Ese instante.
Ese sábado.
Por la noche.
Tu Mano
tu mano
cálida
sobre mi cuerpo
lógico
pálida
sobre mi piel
crítica
física
sobre mis huesos
frágiles
hermosa
sobre mi corazón
ciego
despierta
a mi ser
dormido
abandónico
Ultimamente ando medio desganado para escribir. Más bien de visita en otros blogs, pero poco inspirado , ni para escribir ni para contestar.
En realidad, mucho lio en el trabajo, y la bendita instalación del equipo nuevo que no entra en régimen.
De todas formas, lo interesante estuvo en las fotografias del polaco Gudzowaky en el San Martin y las de la Aliance. Ahora que lo pienso,tengo que investigar como hacer los links.
Ayer el concierto de Vivaldi estuvo bueno.
Espero poder rajarnos este finde a desenchufarnos un poco.
En realidad, mucho lio en el trabajo, y la bendita instalación del equipo nuevo que no entra en régimen.
De todas formas, lo interesante estuvo en las fotografias del polaco Gudzowaky en el San Martin y las de la Aliance. Ahora que lo pienso,tengo que investigar como hacer los links.
Ayer el concierto de Vivaldi estuvo bueno.
Espero poder rajarnos este finde a desenchufarnos un poco.
lunes, 7 de agosto de 2006
lágrimas
El olor
del abrazo,
el calor
del aliento.
El latir.
No importa
la noche de pesadilla
Cuando al despertar
estas vos.
Y tu pelo se cae
de la almohada
del abrazo,
el calor
del aliento.
El latir.
No importa
la noche de pesadilla
Cuando al despertar
estas vos.
Y tu pelo se cae
de la almohada
martes, 1 de agosto de 2006
de piratas y otros menesteres
Hace días que me da vueltas en la cabeza.
Eso de vivir otras vidas con la imaginación .
Y la letra de esta canción.
No soy un fulano con la lágrima fácil de esos que se quejan sólo por vicio,si la vida se deja yo la meto mano, si no, aun me excita mi oficio.Y como además sale gratis soñar y no creo en la reencarnación,con un poco de imaginación partiré de viaje enseguidaa vivir otras vidas, a probarme otros nombres,a colarme en el traje y la piel de todos los tipos que nunca seré. ...
Pero si me dan a elegir entre todas las vidas yo escojo la del pirata cojo con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo,el viejo truhán, capitán de un barco que tuviera por bandera un par de tibias y una calavera. ...
que bien que escribe este tipo.
Eso de vivir otras vidas con la imaginación .
Y la letra de esta canción.
No soy un fulano con la lágrima fácil de esos que se quejan sólo por vicio,si la vida se deja yo la meto mano, si no, aun me excita mi oficio.Y como además sale gratis soñar y no creo en la reencarnación,con un poco de imaginación partiré de viaje enseguidaa vivir otras vidas, a probarme otros nombres,a colarme en el traje y la piel de todos los tipos que nunca seré. ...
Pero si me dan a elegir entre todas las vidas yo escojo la del pirata cojo con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo,el viejo truhán, capitán de un barco que tuviera por bandera un par de tibias y una calavera. ...
que bien que escribe este tipo.
me gustan los estudiantes
Para mis lectoras, a las que agradezco sus comentarios.
No estoy estudiando Economía, es una materia del Ciclo Básico Comun de la Universidad de Buenos Aires.
Mi intención es seguir Ciencias de la Comunicación ( tengo un par de opciones en cuanto a que orientación seguir) ,que tienen que ver con la comunicación en las ONG o la política de comunicaciones, pero para eso falta unos años.
Mi relación con los números, aparte de mi trabajo de ventas técnicas en una pequeña empresa química tiene que ver con mi pasaje hace muchos años por la carrera de Ingeniería Química, pasaje que terminó en una pelea memorable - en plena dictadura-con el jefe de la cátedra de Química Analítica y el consecuente abandono de una carrera que con los años descubrí que no me interesaba.
Ah, además tengo el curro de dar clases de matemática para alumnos del nivel secundario, pero es un accidente.
Me interesan otras cosas.
Caramba y zamba la cosa
que viva toda la ciencia !
No estoy estudiando Economía, es una materia del Ciclo Básico Comun de la Universidad de Buenos Aires.
Mi intención es seguir Ciencias de la Comunicación ( tengo un par de opciones en cuanto a que orientación seguir) ,que tienen que ver con la comunicación en las ONG o la política de comunicaciones, pero para eso falta unos años.
Mi relación con los números, aparte de mi trabajo de ventas técnicas en una pequeña empresa química tiene que ver con mi pasaje hace muchos años por la carrera de Ingeniería Química, pasaje que terminó en una pelea memorable - en plena dictadura-con el jefe de la cátedra de Química Analítica y el consecuente abandono de una carrera que con los años descubrí que no me interesaba.
Ah, además tengo el curro de dar clases de matemática para alumnos del nivel secundario, pero es un accidente.
Me interesan otras cosas.
Caramba y zamba la cosa
que viva toda la ciencia !
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