jueves, 21 de mayo de 2009

Clarin y Mundo Perverso

Ayer estuve en La Bloguera , el programa de radio que nos interpela, como a veces nos gusta decir, y en el aire, me enteré de la novedad del ataque a Diego F. El problema se relaciona, y no casualmente, con el post mio de ayer, el tratamiento de la información como un bien de consumo.
Al respecto me surjen las siguientes observaciones:
1) el contenido de una noticia es producido por el entrevistado si es un reportaje y por la realidad si es en el ágora. Mal puede negarse la posibilidad de reproducir la informacion, cacareada permanentemente como libertad de prensa por los conglomerados empresariales mediáticos si se tiene el cuidado de citar la fuente. Como una nota al pié en cualquier texto.
2) Con el criterio del copyright, el entrevistado o en su defecto los intervinientes en la noticia deberían solicitarle el pago de honorarios al medio, ya que este lucra con su producido y se arroga el derecho a su distribución y venta.
3) Creo que habría que investigar el recurso de hábeas data, parangonándolo como un hábeas info -figura que sé que no existe en el código-y presentar un amparo. O revisar en la futura Ley de Medios como proteger a la población de la posible eliminación de los archivos públicos que se generan con los recortes visuales que la técnica actual nos permite a todos los hijos de vecino que no tenemos un medio.
4) O quizá el Clarinete no quiere quedar pegado a barbaridades que dicen sus entrevistados o errores que comete y oculta ?

2 comentarios:

  1. Esto lo escribio mi amigo tato, para compartir


    Vergüenza perdida

    Les pido un favor, denme una manito. Sucede que yo no sé defender, soy regular para atacar y muy empeñoso en el arte afectivo de cuidar y con diferentes resultados. Pero mi defensa es como la de Independiente.

    Este lunes le pegaron a un amigo, lo acorralaron con artes mañosos y lo hicieron muñeco de reproches, críticas y agravios, con fundamentos llenos de prejuicios, con la insidia que aceita hoy a la mayoría de los medios de comunicación, especialmente los medios concentrados.

    Y la verdad no sé como hacer para presentar una defensa, solo se me ocurren puñetazos al viento. Porque la desvergüenza es inasible y por lo tanto intangible y entonces no se le puede atinar un ataque. Los empleados de Hadad, por ejemplo, señores de diferentes profesiones, de intelectualidad mediocre, de afectaciones falsas y de moral difusa, se escurren en la viscosidad de su propia indecencia cuando uno pretende tomarlos.

    La señora Giudici, diputada nacional, como otra muestra, pobre mujer que transita la irresponsabilidad política con la misma inercia que la expone en el caso “Cromagnon” en calidad de desvaída silueta tanto como la punta de lanza legislativa contra la ley de democratización de la palabra pública, laborando aquí a favor de los monopolios. En ambos casos un personaje de medianía absoluta, si es que vale el contrasentido.

    El constitucionalista Gregorio Badeni, sosten legal de ADEPA, núcleo reaccionario con formato de organización de prensa, histórico colaboracionista de los golpes militares y defensor a ultranza de la institucionalidad legal de la dictadura en materia de medios, defensor de Antonio Buzzi y de Edgardo Patti, tanto como del orden legal impuesto por la 22285.

    Y el “Grupo” que se expone como pista de despegue de estos obuses, con el candor y la inocencia de las madamas, como si se estuviese hablando de un asunto que no lo involucra como factotum y actor principal de los intereses en juego.

    Entre todos se han escandalizado públicamente porque un joven militante, intelectual, académico, realizador cinematográfico, amante del tango y del box, peronista cultural y buena persona, relató en el relax de una entrevista que fue, a los 22 años, gerenciador de una radio “trucha”.

    El pecado pasó de venial a mortal por decisión de oportunidad y no hay Dios consultado.

    Durante más de veinte años los argentinos hicimos crecer un sistema mediático alterno y en contradicción con las malformaciones que la década de los noventa producía fuera de políticas concentradoras y privatizadoras. La palabra pública, igual que los ferrocarriles, las aerolíneas, el gas, la minería y los teléfonos, se enajenaba de su raíz original. Muchos, por aprovechamiento tecnológico, le pusimos el pecho a esa corriente, y construimos un espacio alternativo al hoyo simbólico que se tragaba todo. Lo hicimos con riesgo y con amor, como todas las cosas que tienen bondad de origen. Mientras dábamos esa batalla, los gendarmes del silencio nos denunciaban y perseguían blandiendo nada más y nada menos que la ley de la dictadura, un agravio adicional en medio de la democracia sangradamente recuperada.

    Éramos radios truchas.

    Ahora, veinte años después, la misma descarada reacción, el mismo oprobioso estigma, pretende pringar la voluntad política de los hombres que empujan la creación de un marco legal de la democracia para la comunicación audiovisual, una ley construida y consensuada, en recabo de la experiencia internacional con vistas a reinstaurar la cuestión de la comunicación en el seno de la cultura.

    Es demasiada infamia a la que no se puede devolverle solo silencio,
    Una mano entonces les pido, yo que no sé defender, para darle amparo a una vocación legítima y a una necesidad fundante para el orden institucional de la Argentina.
    No dejemos sin censura social y sin respuesta a semejante mendacidad.

    Ley de medios ya. Tratamiento parlamentario ya. Hablemos para recuperar la voz.

    ResponderEliminar
  2. Si uno mira algunos programas del "History Channel" se va a encontrar con que algunos "documentales" están hechos sin material fílmico real (que existe, agrego) sino que, "gracias a la tecnología digital" se reconstruye.
    Es muy lindo así, del viejo blanco y negro borroso a estas imagenes bien coloridas hay una gran "ganancia" - para empezar la historia ya no necesita ser histórica, con una anécdota alcanza y para anécdota no hay mejores que las de ellos - así, la 2da. guerra mundial sigue la lógica hollywoodense, 1 yanky más bueno que el pan, débil, solito y solo, frente a cientos de enemigos malísimos; en los 5 ó 6 minutos del sketch dibujado sale airoso, "ganador" y el espectador aprendió su lección.
    Esta introducción, que parece al cuete, creo que sirve para graficarnos lo que quiere realmente Clarín (ese pastiche entre el Gran Hermano orwelliano y Farenheit 451), que solemos padecer.
    Así como la Historia se reescribe para vendernos una ideología falsamente desideologizada; la "Información", pasteurizada y empaquetada, tiene dueño y ese dueño es el amable "grupo".
    Es como con los curas, están las escrituras pero - ojo! , no hay "libre interpretación" - hay una sola y esa es la "verdadera", que es la de los bergoglio de turno.
    Puede que Diego F. - si lo lee - lea ésto como una chicana por su adhesión a Pino Solanas pero no lo es, no quiero dejar de decir que con él clarín marca los límites; lo que le sirve - Pino defenestrando al gobierno tiene pantalla, aire y centimetraje porque es útil, Dieguito, joven revoltoso al que hay que domesticar, molesta y corresponde ponerlo en su lugar - le marcamos la cancha y como le haría un pichicho, sencillamente lo meamos.
    Alguno por ahí dijo, "todos somos Diego F." y es cierto, todos; los con blog y los sin blog, la historia es nuestra y no es cuetión de que quieran vendernósla dibujada.
    Saludos.

    ram

    ResponderEliminar